HABLANDO CON ARMANDO ROSSELOT

Armando Rosselot es un escritor chileno de 42 años que está casado, tiene dos hijos y reside en la capital de su país, Santiago. Amante de todo lo que no sea obvio y huela a mercado, prefiere el arte a los negocios y otras cosas por el estilo. Ha publicado textos en sitios como NGC 3660, Aurora Bitzine, Tauzero, Axxón y Alfa Eridiani y blogs como Ráfagas, parpadeos y Químicamente impuro. En papel tiene un texto (“La buena suerte”), en el Especial Asimov de libro Andrómeda, otro en la antología chilena TXT (“Los niños se aburren por la tarde”), cuento que se repitió en una de las compilaciones del grupo Poliedro, donde también aparecieron “Corazón de melón”, “El informe 5002”, “El encuentro”, “La buena suerte” y “Madejas”. Esta intensa actividad se ha visto coronada por la publicación de la novela Te llamarás Konnalef  (Editorial Forja, 2009), y por la futura aparición del libro de cuentos El triturador de cabezas, programado por Ediciones Andrómeda de Buenos Aires para el segundo semestre de 2010.

Sergio Gaut vel Hartman

 

Sergio Gaut vel Hartman: ¿Dónde naciste y cómo fue tu infancia?

Armando Rosselot: Nací en Santiago de Chile un otoño de 1967, el 31 de marzo. Mi niñez la pasé bastante solitario, ya que fui hijo único del matrimonio de mis padres, ambos ya fallecidos. Hice grandes y largas amistades que duran hasta estos días. Me dediqué a crear juegos y mundos para entretenerme, así como caricaturas y chistes en grabadora (con efectos especiales y todo). Estudié toda mi niñez en un colegio inglés.

¿Cómo te conectaste con la literatura?

Mi padre era abogado y mi madre dueña de casa, aficionados a la lectura desde siempre, con lo que en mi casa siempre hubo, y hay hasta hoy, muchos libros de todo tipo y revistas, las cuales no paraba de hojear en esas aburridas tardes de invierno frías y lluviosas. Ahí conocí a Julio Verne, cuando tenía alrededor de diez años, a H.G. Wells con una copia de los años veinte de la Guerra de los Mundos (ese libro era tan viejo que no se podían doblar las páginas ya que se quebraban); ese lo leí a los doce o trece años. Otro libro que recuerdo era El Cid de Huidobro, Doña Bárbara de Rómulo Gallegos (que me dieron a leer en el colegio, a los quince), la colección completa de Sandokán, en unos libros de tapa de cobre que aún poseo, Horizontes perdidos, en una colección del Reader´s Digest (Selecciones para nosotros) en la cual también estaban Las aventuras de Tom SawyerTrafalgar, El llamado de la Selva y otros más. Sí que leí de niño. Ya después, con la adolescencia me olvidé un poco de los libros y revistas, hasta de mi revista de cómics: Time Table, la cual llevaba al colegio y se pasaba de mano en mano para una vez al mes, a veces dos (me gustaba mucho contar chistes con dibujos; la gracia, era que eran de exclusiva invención mía). Leí con placer algunos libros obligatorios del colegio: El túnel, Pedro Páramo y El llano en llamas (que graaaaaan libro!!!!) y nada menos que Todo un hombre, de Unamuno.

¿Y con las chicas, cómo te fue?

A los catorce comenzó el llamado del sexo opuesto y me olvide de leer hasta los dieciocho, un día muy aburrido, en la playa. Ya después de que todo el mundo se había vuelto a la ciudad al terminar el verano del 85 (pre terremoto) y a mí me quedaba una semana más, cometí el “error” de comprarme Fundación de Isaac Asimov, esa fue mi perdición. Sí, porque antes leía, pero también jugaba a la pelota, me subía al techo de mi casa donde hacía bases “espaciales” con soldaditos de plástico, cajas, Lego, y aviones para armar y jugaba a la guerra interplanetaria solo y a veces con mis vecinos. Los ataques eran realmente buenos, si hasta llenábamos jeringas con bencina blanca y las usábamos como lanza llamas o armas de destrucción masiva contra los pobres soldaditos y figuras de plastilina. Luego de Asimov, todos entramos a estudiar a la U, cada vez nos juntamos menos y los amigos se fueron perdiendo poco a poco, sólo estaba la novia de turno, la U, la casa, las fiestas con gente nueva y todo lo que se hace a esa edad. Asimov me llevó, definitivamente al foso de la ciencia ficción, jajaja.

Entonces fue el turno de la universidad, ¿no es cierto?

Entré en el 85 a estudiar leyes. No aguante más de dos años y en el 87 cambié por Comunicación Audiovisual (no existía una buena escuela de cine en esos años). En 1988 me cambié a Tecnología en Sonido, carrera de la cual me titulé en 1992. Siempre había querido tener un estudio de grabación hacer y producir música, nunca tuve el dinero suficiente para ello y, luego de trabajar en la TV durante el año de mi graduación, me casé al año siguiente con mi actual esposa. Luego  quedé cesante por algunos meses hasta que, un primo, accionista de una empresa distribuidora de carne al vacío y congelada, me contrató en su empresa; prometiéndome el oro y el moro si alcanzaba ciertas metas. Ahí conocí el frío y detestable mundo empresarial, ya que, una vez cumplidas con creces las metas, nunca se me dio lo prometido. Me fui. En ese periodo de crisis comencé a escribir con mayor énfasis, ya que algo había hecho durante los años 88, 89 y 90; sobre todo a lo relacionado con poesía (mi placer culpable).

¿Dónde te formaste, literariamente hablando?

Estuve en algunos talleres de poesía y cuento el año 93, y luego durante el 95 y el 96. Ese fue un gran periodo de creación. Escribí poesía, muchos cuentos y deje anotadas ideas para muchos otros, que recién estoy desarrollando ahora. De esos ya hay algunos publicados tanto en la red como en papel. Desde 1996 hasta 2005 no hice casi nada vinculado con la literatura, alguno que otro poema por ahí, alguna idea y nada más. Ese año (el 2005), creo, desperté literariamente, ya que había viajado mucho durante esos nueve años anteriores, conocí muchos lugares y gente. Y eso, es increíblemente útil para escribir.

¿Por dónde has estado en tus viajes?

Mis viajes se produjeron debido a mi trabajo, durante aquellos años formé una empresa familiar, dedicada a la venta, distribución, capacitación y servicio técnico de aparatos para sordos (audífonos). Hoy esa empresa ya no existe, no sé si la haga renacer nuevamente, creo que tanto esfuerzo y rodearse de comerciantes e idiotez no vale la pena. Sigo en el mismo rubro, pero sólo prestando servicio y capacitando a nuevos Audioprotesistas.

¿Cómo es tu vida en este momento?

Hoy en día, luego de 18 años sigo casado. Tengo 2 hijos maravillosos (él y ella) y espero poder seguir produciendo historias, aunque a veces me falte el tiempo y la tranquilidad para poder hacerlo con mayor regularidad y eficiencia.

¿Qué escribes?

Mucho de lo que escribo se debe en gran parte y obviamente, lo que he leído, y a la música. Gustoso desde los doce años de la música, empecé con los Beatles, Queen y ELO, luego seguí con el rock pesado como Black Sabbath, Led Zeppelin, Deep Purple, Iron Maiden, Metallica, para terminar (luego de estudiar música) fanático del rock progresivo: Yes, Genesis, Eloy, Triunvirat, Pink Floyd, Jethro Tull, Marillion, Pendragon, Arena, etc… Siempre estoy buscando nuevos sonidos y, no pierdo la esperanza de algún día hacer un buen disco de rock industrial-neoprogresivo-étnico (un poco abarcador el tipo, ¿no?). Sí, ya que la música siempre me ha inspirado, tanto a nivel poético como en ideas de historias (cuando viajaba, sobretodo en bus, al escuchar cd’s o cassettes me imaginaba muchas historias de diversa índole y temática. Tanto fantástica como no fantástica).

¿Quiénes son tus autores preferidos?

Algunos de mis autores favoritos en lo que a literatura fantástica se refiere, son: Frank Herbert, Isaac Asimov, Rene Berjavel, H.G. Wells, Dan Simmons, Arthur C. Clarke, Tolkien, Lovecraft, Philip K. Dick. Amo sobremanera Crónicas marcianas de Bradbury y La Ciudad de Levrero. De hecho me encanta la poesía surrealista y sus derivados, algo de eso se puede encontrar en mi blog.

¿Tienes otros amores, además de tu familia y la literatura?

El cine, es otro gran amor. Espero tener un buen guión antes de diez años. Amo el cine de los 30’s y 40´s (ese blanco y negro “especial” y esas ropas y mujeres fatales), algo de los 50 (CF, obvio) y de los 60 y 70. Rescato mucho de los 90, pero creo, que luego del 11 de septiembre del 2001 el cine americano (hollywoodense) cambió radicalmente, con lo que, para mí, el cine independiente, oriental y el europeo llevan la batuta. Películas favoritas: Gone with the wind, Dark City, casi todas la de los Hermanos Marx, Forrest Gump, North by Norwest, The birds, El bueno, el malo y el Feo, A man called Horse, Midnight Express, Apocalipse Now, Truman Show, Blade Runner, Enemy mine, Alien (1, 3 y 4), Terminator I, El exorcista, The Omen (las tres),War of the Worlds ( la de Spilberg y la de los 50), Big Fish, Pulp Fiction… etcétera. Uf, deben haber más, y obviamente de los 40 (cine negro), pero no me acuerdo de los nombres ahora (en TCM dan siempre). Sé que no hay muchas de CF, la verdad, por lo general son malas o simplonas, sin buenos personajes e historias muchas veces obvias (pero igual las veo y disfruto). Por eso en la CF y fantasía prefiero INDUDABLEMENTE la literatura. Como dice mi señora: estos tipos parecen que no tienen vida y sólo salen para decir sus líneas en la película y se van… y casi siempre, lamentablemente, tiene razón. Algunas excepciones: (Series) Battlestar GalacticaDr. Who (las últimas 5 temporadas, realmente hay capítulos excelentes pero igual a mi esposa no le gustan). Es más, ella es una excelente crítica, ya que al no ser proclive a la CF y a la fantasía lee más allá del gusto por lo maravilloso o espectacular de un texto. Me pone de patitas en la tierra.

¿Tus proyectos? Porque los tienes, supongo.

En este momento acabo de publicar mi primera novela: Te llamarás Konnalef. Es una obra de temática épico-fantástica, con ribetes indudablemente latinoamericanos y también universales. No es 100% CF ni fantasía, ya que creo que sólo toma elementos de ambos géneros y los usa sin abusar, pues eran necesarios para el desarrollo de la historia como tal y su desenlace. La trama toca la fibra del dominio, del abuso de poder y del uso de las personas para intereses mezquinos, la lucha por la liberación del que está predestinado a luchar por su libertad y la de los suyos, su conflicto interno, su final liberación y la aceptación de su destino. Creo, sin presumir, que es una buena novela.

Ahora estoy escribiendo una novela corta y una larga (en la cual llevo ya dos años), me paso de una a otra dependiendo de mi tiempo y ánimo. Espero tenerlas terminadas en los próximos meses. Luego pretendo escribir dos más que están listas para empezar a ser concebidas, una es una Space Ópera (tres partes o libros, ya listas las tramas y personajes y empezada la primera) y otra, una novela de carácter humano que casi no tiene elementos fantásticos, pero ese casi es “bastante” grande. Tengo también una novela on-line, la cual estoy corrigiendo y escribiendo de a poco: La historia de mi puta vida; una historia de viajes en el tiempo y realidades paralelas junto a alienígenas manipuladores de la realidad.

También pretendo sacar mi segundo libro de poemas (ya listo) y un libro de cuentos, que se editará en Argentina. Todo dependerá si estoy en el lugar y en el momento preciso. Más que mal, casi todo es eso.

 

© Sergio Gaut vel Hartman Junio 2010

Puede leer el relato “El estreno” de este autor aquí.

Acerca de Interface Grupo Editor

Editamos en papel 75 números de la revista BEM entre 1990 y 2000 y desde 2003 hasta 2012 mantuvimos el portal BEM on Line. Tras múltiples problemas de software, decidimos traspasar a este blog los principales textos publicados en esos años. Interface Grupo Editor está compuesto por Ricard de la Casa, Pedro Jorge Romero, José Luis González y Joan Manel Ortiz.
Esta entrada fue publicada en Entre Ushuaia e Irún. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a HABLANDO CON ARMANDO ROSSELOT

  1. Pingback: EL ESTRENO, de Armando Rosselot | BEM on Line

Los comentarios están cerrados.