BORGES Y LA CIENCIA FICCION de Carlos Abraham por Pedro Jorge Romero

Borges escribía ciencia ficción? Nunca lo he creído, y después de leer este libro tengo buenos argumentos para sostener mi opinión. Es más, no sólo no escribió ciencia ficción, sino que además hizo todo lo posible por no hacerlo, empleando toda una serie de métodos para garantizarlo. ¿Significa eso que no recibía influencias literarias de la ciencia ficción? No, claro que no. Él mismo hacía referencia a autores que hoy consideramos de ciencia ficción, pero la lectura de Borges y la ciencia ficción revela sorprendentes detalles de esa relación.

Ante todo, debo decir que Borges y la ciencia ficción cumple con el que debería ser el objetivo de un libro de este tipo (al menos, para alguien que no es un académico): dejarte ganas de volver a los textos de los que habla, para releerlos a la luz de las nuevas ideas. En este caso, para recorrer esos relatos de Borges que el libro expone como poseedores de mayores influencias de la ciencia ficción. 

Si bien el libro está dividido en varios bloques, probablemente el lector no especialista encuentre más interesantes los que desarrollan el tema central (el 4 y el 5). Otros, como los 3 primeros, situan el tema en la investigación sobre Borges y las reflexiones sobre géneros literarios. El 6, es un recorrido rápido por la obra de Adolfo Bioy Casares, un autor más cercano a la ciencia ficción, que a mí me resulta menos interesante.

La sección 4 inicia el proceso de explicar la relación de Borges con la ciencia ficción, detallando su gusto por las literaturas marginales –recurriendo a sus reseñas y comentarios de libros-, a sus etapas de asimilación de la ciencia ficción, sus referencias a la ciencia ficción en entrevistas y ensayos, y las vías de acceso al género en la Argentina de la época (un capítulo muy interesante por sí solo). Eso sí, debemos tener en cuenta que el término ciencia ficción no está usado en el sentido que le lector moderno podría entender. En general, se refiere a autores como Wells, Verne, Lovecraft, Lewis, Stapledon que en su mayoría es preciso adscribir al género, con ocasionales referencias a autores más “modernos” como Heinlein, Harrison y Bradbury. En algunos casos, los autores son tan diferentes de la ciencia ficción actual que más de uno los ha clasificado en otro género.

La parte fuerte de la sección 4 es el repaso a varios cuentos de Borges (y algunos en colaboración con Bioy Casares) que muestran influencias de la ciencia ficción. En muchas ocasiones, las similitudes son más que evidentes, y en varias ocasiones sorprendentes. En otros, no están tan bien apuntaladas como esperarías y uno sospecha que el autor fuerza algunos ejemplos. Por ejemplo, en la página 58 hay una comparación entre dos párrafos que no me resultan tan similares. O mejor dicho, si me los hubiese encontrado sin conocer la posible relación, jamás los hubiese relacionado, y achacarlos a la invención independiente me resulta una hipótesis igual de buena.

Los cuentos de Borges que se tratan son “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, “La biblioteca de Babel”, “El jardín de senderos que se bifurcan”, “El inmortal”, “La casa de Asterión”, “Deutsches requiem”, “El Aleph”, “El informe de Brodie”, “There are more things” y “Utopía de un hombre que está cansado”. En ocasiones, se trata de un argumento que se toma prestado de otra obra, en otras, de detalles que aparecen en ciertos momentos y reflejan episodios de otras obras. En muchas ocasiones, esas similitudes quedan bien claras y suenan convincentes. En otras, no tanto. Por ejemplo, la influencia de “The crystal egg” de Wells en “El Aleph” parece clara, pero no tanto la posible influencia de After many a summer dies de Swan de Huxley en “El inmortal”, que suena más circunstancial.

En cualquier caso, al final de la sección 4 quedas convencido de la influencia de la ciencia ficción en la obra de Borges. Una influencia bastante mayor de la que me suponía y que penetra en algunos de sus cuentos más famosos e importantes. En ese caso, ¿son cuentos de ciencia ficción? ¿Era Borges un escritor de ciencia ficción? Como dije, creo que la respuesta a ambas preguntas es no. Borges era en todo caso, un escritor de cuentos fantásticos que en todo caso tomó ideas y situaciones de cuentos de ciencia ficción para transformarlos en cuentos fantásticos. 

Es la sección cinco la que resuelve esa cuestión. También es la mejor sección y la más interesante, precisamente porque relaciona todo lo anterior con la estética de Borges, con su concepción de la literatura, con su punto de vista sobre la relación entre el autor y la obra, y con la circunstancias del mundo literario de la Argentina de la época. 

Básicamente, la estética de Borges preconizaba una simplificación extrema de circunstancias y elementos, de personajes y detalles. Por tanto, eliminar cualquier rastro de ciencia ficción no sólo se ajustaba a lo que se esperaba de la literatura, sino que además “purificaba” el cuento desde el punto de vista de una estética que valoraba la limpieza, el no usar más de lo estrictamente necesario.

Pero más importante aún, la reducción de elementos de ciencia ficción, la eliminación de elementos científicos y su sustitución por lo fantástico, no sólo encajaba en un entorno opuesto a la ciencia, sino que además encajaba esos cuentos en el género fantástico, que en la visión de Borges era mucho más fácilmente comprensible y llegaba más directamente al lector. En un cuento fantástico Borgesencontraba que la suspensión de la incredulidad era mucho más inmediata. Creo que tenía razón, creo que lo fantástico, lo alegórico o lo mítico se ajusta mejor a nuestra forma habitual de entender el mundo. Digamos que es una región mucho más primitiva de nuestra mente y por tanto la aceptamos con más naturalidad. El libro cita a Borges criticando la ciencia ficción precisamente por sus innecesarios elementos científicos. Pero apreciando argumentos y detalles, los utilizaba para escribir cuentos fantásticos. Hacer manifiesto ese contraste, reunir las referencias necesarias, hacer explícita la tensión entre ciencia y fantasía presente en la poética de Borges es el aspecto más interesante de este libro.

Borges y la ciencia ficción es un libro en ocasiones algo seco y como ya he dicho, en alguna momento el parentesco no me queda tan claro (y, un defecto que dificulta referirse a puntos concretos a menos que hayas tenido la precaución de tomar notas, carece de índice). Al empezar a leerlo, su premisa no me pareció excesivamente interesante. ¿Importa algo si en algún momento Borges tomó elementos de algún cuento de ciencia ficción? Sin embargo, al final quedé totalmente convencido, porque esos actos de apropiación literaria efectivamente llegan al fondo de la estética borgeana. En ese aspecto, si te gusta Borges y te interesa la ciencia ficción, creo que su lectura vale la pena.

Y ahora, a releer a Borges bajo la luz de lo que he aprendido.
 

© 2010 Pedro Jorge Romero para BEM on Line

 Contraportada

En esta extensa y detallada obra se propone desarrollar un estudio pormenorizado de la conexión de la obra de Jorge Luis Borges con el género de la ciencia ficción

Se trata de un vínculo dotado de gran relevancia, debido a que interviene en una elevada cantidad de sus textos narrativos y ensayísticos. 

Esta relevancia está en relación inversa con la atención crítica que se le ha prestado: esta abundante conexión no ha sido investigada seriamente hasta el momento, razón suficiente entonces para comenzar a desandar los primeros tramos de un trayecto verdaderamente fascinante. 

Borges y la ciencia ficción, de Carlos Abraham. Grupo AJEC, col. Tycho Ensayo. Granada, 2010. ISBN. 978-84-96013-85-8. 190 páginas, 14,50 euros.

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