LOS ESTADOS DESUNIDOS DE AMERICA

 

Podremos ser colgados todos juntos
o con seguridad lo seremos por separado.

Benjamin Franklin

 
The Disunited States of Ammerica es la cuarta novela de la serie Crosstime Traffic, de Harry Turtledove, en la que la Tierra, a finales del siglo XXI, ecológicamente limpia al precio de quedarse exhausta, encuentra recursos en Tierras Paralelas a las que se accede con las descubiertas máquinas del tiempo.

Máquinas del tiempo que no se desplazan al pasado o al futuro, sino al presente de Tierras distintas, que están más atrasadas o adelantadas que la nuestra. Encuentra su explicación física en una “teoría” desarrollada a partir de las últimas investigaciones, según la cual esta paradoja temporal sustituye al mundo alternativo convencional: los cronofísicos piensan con la misma lógica en el mundo de la ficción que en el real.

Gunpowder Empire de Harry TurtledoveEn la primera novela de la serie, Gunpowder Empires, dos adolescentes, los hermanos Amanda y Jeremy Solter, durante sus vacaciones de verano acompañan a sus padres a un presente de otra línea temporal cuya Dacia es la nuestra del siglo VI para hacer un trueque de modernos cuchillos por grano. Separados de sus padres defienden la misión comercial con una madurez impropia de su edad. El comportamiento de los chicos ha de complacer al público joven al que está dedicada la novela, que es además un homenaje a H. Beam Piper, quien, en su serie Paratime, fue el primero en explorar de esta manera los universos paralelos.

En la segunda novela, Curious Notions es el nombre de la tienda de radios portátiles y reproductores de casetes que tienen abierta en San Francisco los crosstimers Lawrence Gomes y su hijo Paul, que fingen recibir los equipos electrónicos de un país extranjero. Buscan sobre todo crudo en una línea temporal en la que Alemania ganó la I Guerra Mundial y, tras dominar Europa, en 1950 invadió y conquistó los Estados Unidos. Paul entabla una relación con la nativa Lucy Woo, al contactar con sus competidores en ese mercado, los chinos, y ellos dos serán los protagonistas de la obra, dos jóvenes más serenos que los Heinleinboys que eran Jeremy y Amanda. Además él es un agente entrenado para el trabajo que han de realizar.

La tercera novela fue In High Places, cuyo punto jumbar arranca de que la Muerte Negra atacó con mayor virulencia en ese mundo alternativo que en el nuestro y buena parte de Francia y otros países europeos cayeron bajo el dominio musulmán. La viajera temporal es la jovencita Annette Klein, supuesta hija de un mercader. El nativo es ahora Jacques, criado del duque Raoul de Versalles, y ambos terminan vendidos como esclavos en Madrid. Jacques ayudará a Annette a escapar y dirige después una rebelión de los esclavos. Turtledove, una vez más, recrea con acierto ese universo, pero en su descripción de la esclavitud hace que tanto esclavos como amos la vean como algo natural.

La cuarta entrega, The Disunited States of America, fue finalista del Premio Sidewise de Historia alternativa y es el libro con que más fácilmente se pueden identificar los lectores estadounidenses. Turtledove no fractura la Unión tras la guerra civil, sino que se sumerge a mayor profundidad en la Historia y hace que los artículos de la Confederación se mantengan sin ninguna señal de una Constitución unificadora.

Curios Notions de Harry TurtledoveSu escenario es Lizabeth, una pequeña población de Virginia que a finales del siglo XXI alternativo cuenta con menos de 1.400 habitantes. Los personajes pueden parecer también insignificantes para tal cambio histórico, cambio que no se narra porque es nada más que su telón de fondo, no forma parte de la trama: los protagonistas de la serie jamás pretenden cambiar el mundo que visitan, tan sólo quieren comerciar.

La historia con minúsculas cuenta cómo la nativa Rebecca Royer ha viajado desde su California natal hasta Lizabeth, con una abuela con la que no tiene nada en común. Cuando estalla la guerra entre Virginia y Ohio es cuando entra en contacto con Justin Monroe, que está en Lizbeth con su madre, visitando esa línea temporal como un agentes de la Compañía que comercian con monedas y sellos. A continuación la novela se centra en la manera en que Rebecca y Justin gestionan su estancia en una zona de conflicto bélico. Virginia representa para Rebecca un agujero atrasado comparado con su moderna California. Alejada de sus padres y amigos tiene que lidiar con el miedo y la soledad causados por estar en un lugar extraño, rodeada de adultos dos generaciones por encima de la suya.

Justin, por su parte, tiene que ser cuidadoso, puesto que en ese continuum puede ser herido o muerto en la guerra, permitiendo que la máquina sea descubierta y copiada: pese al retraso que a primera vista pueden aparentar, los virginianos están tecnológicamente avanzados: “El explosivo de aire combustible es el arma más poderosa después de la bomba atómica”.

In High Places de Harry TurtledoveCalifornia y Prusia han enviado misiones tripuladas a la luna y a Marte desde un mundo carente de un poder planetario, lo que no lo hace mejor que el de los viajeros, que debería ser el nuestro, lo que suena al contumaz pensamiento político yanqui. El aire de los 50 encierra algo de guiño a los lectores de Bring the Jubilee (Lo que el tiempo se llevó), cuando aún no se había adelantado todo en materia de derechos civiles… pero todo el mundo conocía ya a Tara y Lo que el viento se llevó.

La máquina del tiempo ha sido inventada en el siglo XXI en un mundo que no es exactamente el nuestro, donde el hombre ha alcanzado la luna y Marte pero no ha conquistado el Sistema Solar ni el fondo de los mares, a diferencia de otros universos ucrónicos en que sí lo ha logrado pero no ha descubierto la máquina. A Alfred Ahlmann, profesional que vive de la Historia, le vienen a la memoria esas teorías de antropología social, tan caras a los colegas americanos, que sostienen que las antiguas civilizaciones no surgieron en los lugares en que todo parecía estar a su favor, sino en aquéllos en que había más carencias.

Los dos protagonistas muestran su curiosidad en formas diferentes. Cuando Beckie explora el área alrededor de Lizabeth percibe un racismo muy distinto de aquél al que está acostumbrada en California. Justin, que ha sido capaz de dominar su miedo cuando las bombas empezaron a caer y los ohianos lanzaron un ataque biológico, es incapaz ahora de disimular su disgusto ante el trato que se da a los negros. Es testarudo y brusco, aunque madura, lo que buena falta le hace cuando la enfermedad que contraen comienza a infectar a quienes están cerca de ellos.

The Disunited States of America de Harry TurtledoveLos Estados Desunidos no son homogéneos en su cultura, lo que resulta gracioso en California puede ser ofensivo en Virginia. Se dan además disfunciones socioeconómicas entre ellos que no son demasiado diferentes de las que hoy se dan. Ha habido disturbios raciales en varios estados, aunque Mississippi es una utopía negra, a la manera de la Nova Africa de nuestro amigo Bisson.

La situación en Virginia recuerda la de la guerra fría de los 50, con el transfondo de una California que sólo conocemos por pinceladas, pero que se asemeja a una versión tecnificada de la serie televisiva “The Orange Country”, incluidos los émulos de sus protagonistas, y algo más se nos dice de Ohio, pero también con cuentagotas. La descripción del medio que rodea a los protagonistas es uno de los mayores aciertos de la narración.

Se hace una broma simpática con el FBI, aquí el VBI (Virginia Bureau of Investigation), todo una ironía muy de actualidad sobre un Cuerpo integrado por gentes que, según la maledicencia periodística, no pueden ni comer fuera de su estado. Y no faltan tampoco los habituales recursos de lenguaje alternativo como guiños-cameo de Turtledove a su admirado Sprague De Camp: los ligeros cambios en la lengua de un universo imaginado son una constante desde Lewis y Tolkien. En los Estados Desunidos se habla un inglés más arcaizante, más vocalizado: un ejemplo sería que en esa Virginia que no vivió precisamente nuestro mayo del 68, al donut le dicen doughnut.

El obligado toque romántico sureño tiene a Rebecca como protagonista femenina, de nuevo con cierto aire a Bring the Jubilee, una de las cúspides de la ciencia ficción de viajes en el tiempo y de ucronías para los amantes del género. (Ahlmann es un sureño irredento y Uribe, aunque lo niegue, quizá pueda tener también algo de ello). Piensa Justin en un pasaje de la novela: “¿Qué piensas tú de Virginia?”

En The Disunited States of America la Crosstime Traffic aparece como una organización que está tratando de cambiar tras el escándalo que la hizo naufragar en In High Places. Las referencias que hace el autor al libro anterior son una clara indicación de que, aunque los libros son independientes, existe una trama común que todavía no se ha desvelado del todo.

Una América fragmentada que se basa en un acontecimiento distinto de la guerra civil es una innovación muy bienvenida para una novela de Historia alternativa que recomendaríamos leer después de visionar el Mayor Dundee de Peckinpah.

© 2008 Augusto Uribe y Alfred Alhmann

Turtledove, Harry. Crosstime Traffic. 1, Gunpowder Empires, 2003, Tor, hardcover, 288 pp. 2, Curious Notions, 2004, Tor, hardcover, 288 pp. 3, In High Places, 2006, Tor, hardcover, 270 pp. 4, The Disunited States of America, 2006, Tor, hardcover, 288 00. Existen ediciones posteriores en paperback.

 

Augusto UribeAugusto Uribe es doctor en una ingeniería, periodista y tiene otros estudios; ya jubilado, es presidente de una sociedad de estudios financieros. Ha ganado varios premios Ignotus y ha publicado en libros, revistas y fanzines, como el antiguo BEM o Nueva Dimensión, que lo tuvo por su primer colaborador.

 

 

Alfred AhlmannAlfred Ahlmann, director de la misión arqueológica española en Turquía, es doctor en Historia, profesor universitario en España e imparte clases en algunas universidades extranjeras: domina varias lenguas. Además de numerosos trabajos profesionales, ha publicado también artículos del género.

 

 

 

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Acerca de Interface Grupo Editor

Editamos en papel 75 números de la revista BEM entre 1990 y 2000 y desde 2003 hasta 2012 mantuvimos el portal BEM on Line. Tras múltiples problemas de software, decidimos traspasar a este blog los principales textos publicados en esos años. Interface Grupo Editor está compuesto por Ricard de la Casa, Pedro Jorge Romero, José Luis González y Joan Manel Ortiz.
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